“No hay viento favorable para marinero que no sabe a dónde va”
Coger el timón de nutimon de barcoestra vida, ¿algo más fascinante?
Este va a ser el comienzo de nuestro viaje, ¿preparad@? El destino lo marcas tú. Lo importante de este viaje va a ser, eso mismo, el camino que estés dispuest@ a emprender y los descubrimientos interiores que experimentes en lo que está llamado a ser tu toma de conciencia hacia una nueva realidad o como el maestro Eckhart Tollë menciona dándole titulo a uno de sus libros… “Una nueva tierra”.
¿Cómo dar el primer paso?, ¿estoy preparad@ para ello?, ¡ya todo es muy bonito, pero si yo yaaaaa…..!, ¿tendré tiempo?, ¡yo no necesito esas cosas de autoayuda!, ¡yo sol@ no puedo!,… ¿te son familiares estas expresiones?, pues son muy comunes y a la vez fruto de nuestro timbre de alarma interno que se activa cuando vemos peligrar algo que permanece estable y ya controlado en nuestra vida. Para vencer a esta primera barrera o limitación que nos encontramos tendremos que sacar utensilios de nuestra caja de herramientas y desmontar o desacreditar el juicio del aviso de llamada de este timbre de alarma interno.
Imagina que quieres ponerte en marcha y vas a utilizar una bicicleta (motivación) en tu viaje, a la hora de bajar al garaje y tomar la bicicleta, ves que sus ruedas no tienen aire (discurso – timbre de alarma interno) y te limita a ponerte en marcha. No problema: coges de tu caja de herramientas la bomba infladora para cámaras, y en un corto tiempo…lo tenemos todo LISTO PARA PONERNOS EN MARCHA…!!!
A lo largo de esta y las siguientes entradas en este blog, te invito a una expedición en la que te irás encontrando recursos que te sirvan a conectar con tu sabiduría interior, apagar ese timbre de alarma, confiar en tus puntos fuertes y ponerlos en juego en todo lo que quieras maximizar y atraer a tu vida. Esa es la INTENCIÓN que me planteo con esta presente entrada.
Y justo vamos a empezar por esto mismo, por ese presupuesto que en Programación Neurolingüística (PNL) decimos que, “toda conducta tiene una intención positiva” haciendo esto referencia a que no importa cual sea la conducta, detrás de ella hay siempre una intención positiva para la persona que la lleva a cabo. Cada persona realiza siempre la mejor conducta posible en función a los datos de los que dispone dentro de su individualidad, sus creencias, valores, hábitos, experiencias, educación, etc.
Hay cosas de las que hacemos en las que podemos apreciar claramente nuestra intención positiva. Por ejemplo, hacer ejercicio diario es una conducta “positiva” y puede haber distintas intenciones positivas detrás como bajar como peso, vernos mejor, fortalecer y tonificar, estimular el corazón o simplemente por conseguir un estado más saludable. Es fácil comprender la intención positiva con conductas “positivas”. Sin embargo, también hay conductas “negativas” que tienen una intención positiva detrás.
Veamos algunos ejemplos de esas conductas “negativas” y la intención positiva que las mantiene, por ejemplo, la ingesta compulsiva de una persona y su sobrepeso, en algunos casos, es un mecanismo de defensa y protección, pues al verse gorda y no atractiva, se aleja de las relaciones y logra su intención positiva de no involucrarse, alimentando su inseguridad y su no deseo de relacionarse. Otro ejemplo lo podemos observar en quien no sale de casa por miedo, puede parecer obsesivo o inexplicable para algunas personas, sin embargo, la intención positiva detrás es protegerse del mundo externo que la amenaza en forma real o imaginaria. Por lo tanto la conducta absurda, para algunos, es valiosa para esa persona.
Detrás de un comportamiento “agresivo” hay, frecuentemente, una intención positiva de “protección”. La intención positiva que existe tras el “temor” es, a menudo, la “seguridad”. Lo que origina el “enojo” puede ser “mantener los límites”; y el “odio” puede ocultar la intención positiva de “motivar” a alguien para que actúe. Las intenciones positivas detrás de una manifestación como “resistencia al cambio” pueden abarcar una serie de cuestiones diversas, tales como: deseo de reconocimiento, honor o respeto por el pasado, necesidad de protegerse permaneciendo dentro de lo conocido, intento de aferrarse a lo bueno del pasado, etc.
Es difícil creer que conductas como consumir drogas, robar, golpear o autoagredirse, puedan tener una intención positiva, y la tienen si lo analizamos con detenimiento. La persona con una adicción o agresividad actúan así porque algo bueno le reporta en ella misma. En ningún momento pretendo comunicar que esta serie de conductas esté bien o sean admisibles. Estas son conductas “no ecológicas” ni para la persona protagonista ni para su ambiente. Existe una intención positiva por supuesto, porque así actuamos por la vida, buscamos nuestro placer, bienestar y protección, pero si al hacerlo afectamos nuestro entorno negativamente, eso ya no es ecológico ni dentro del coaching o de la PNL ni en ninguna sociedad.
Por lo tanto la intención positiva tiene como objetivo algún beneficio para un@ mism@. En muchas ocasiones podemos no entender las conductas de otras personas y es fácil calificarlas y juzgarlas sin el conocimiento de qué hay detrás de esa conducta. Cuando alguien ejerce una conducta “negativa” desde nuestro punto de vista quiere decir que esa persona puede estar librando una lucha interna por encontrar alguna forma de sentirse bien o de protegerse.
Visto esto, ¿qué podemos sacar en claro de lo expuesto hasta ahora?
1. Quienes tienen buenas intenciones pero hacen cosas inaceptables lo hacen debido a que disponen de una visión del mundo o recursos propios limitados como para poder hacer que su buena intención tome cuerpo.
2. Los problemas surgen cuando los modelos del mundo que dispone una persona dotada de buenas intenciones le proporcionan pocas opciones para satisfacerlas.
3. Si reconocemos la “intención positiva” que sostiene nuestros comportamientos, estaremos en condiciones de hallar nuevas opciones “más beneficiosas” o más adecuadas, que mantengan nuestra “intención positiva”. Ejemplo: si quisiera dejar de fumar, al menos mi nuevo comportamiento debería mantener la intención positiva que motiva mi acto de fumar y que bien podría ser…: “asociarme con la respiración, placer, calmar mi ansiedad, etc.”
4. Aunque las personas están siempre motivadas por “intenciones positivas”, tal vez no puedan mantener siempre en mente unos intereses ecológicos para los demás.
5. Para todo comportamiento ya pasado, no importa lo “malo”, “loco” o “extraño”que haya podido resultar, es o fue la mejor opción disponible para la persona en su momento, dado su propio modelo del mundo.
Algo que suele producir confusión en relación con la intención positiva es el hecho de que parece que toda persona debería “saber lo que conviene”. Sin embargo, es frecuente y normal que repitamos una y otra vez un comportamiento hasta que nos damos cuenta de que algo no funciona para alcanzar lo que deseamos, ¡¡¡y a pesar de ello seguimos insistiendo en el mismocomportamiento!!!
Nuestra intención positiva no nos justifica, reflexionar sobre ella e identificarla (o solicitar ayuda para ello) sin embargo nos brinda la posibilidad de buscar nuevos comportamientos que nos permitan satisfacer dicha intención de manera más efectiva o adecuada.
La manera de hallar la intención positiva de un comportamiento, es precisamente preguntando:
¿Qué intención positiva tiene o tuvo para tí esta conducta?
Si la respuesta no es muy clara, hay otras maneras indirectas de hallar la respuesta, por ejemplo:
– ¿Para qué te sirve esta conducta o esta actitud?
– ¿Qué propósito u objeto posee para tí tener esta conducta?
– ¿Qué sientes?; ¿Qué te pasa cuando actúas de esta manera?
– ¿Crees que en el momento en que comenzaste con esta conducta te sirvió para algo?
– ¿Te cuida o protege de algo?

– ¿Te avisa o alerta de algo?
Como he mencionado anteriormente, sobre los resultados que se obtengan acerca de tu intención positiva, podrás obtener “pistas” que te den respuesta de si estás en disposición a PONERTE EN MARCHA HACIA NUEVOS RUMBOS en las conductas de TU VIDA, que mantenga en su núcleo siempre la intención positiva hallada.
Te invito a que lo investigues…y podamos seguir avanzando en las siguientes entradas.



